22 de Marzo de 2017

El agua es elemental. Sin ella, nada puede crecer. Y sin agua potable, los niños no pueden sobrevivir.

Los niños que carecen de acceso al agua potable tienen más probabilidades de morir en la infancia –y durante la infancia– a causa de enfermedades causadas por bacterias transmitidas por el agua, a las que sus pequeños cuerpos son más vulnerables. Cuando estas enfermedades no matan directamente a los niños, pueden contribuir al retraso en el crecimiento de sus cuerpos y de sus mentes –y al deterioro de su futuro– y a socavar su capacidad de absorber los nutrientes.

Agua y Saneamiento

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