Mercedes Sotelo Mendieta, carga a su hijo Jefry Varela Sotelo, de 22 meses de edad y afectado por Zika, mientras se dirige a su humilde vivienda en el Carolina Calero del municipio de Ciudad Sandino. Foto: ©UNICEF/2018/Cuadra
7 de Diciembre de 2018

Las niñas y los niños afectados por el virus del Zika, cuentan con atención y seguimiento oportuno de parte del Ministerio de Salud, con el apoyo de UNICEF


En el año 2016, a los 5 meses de embarazo, Mercedes Sotelo Mendieta, visitó a su clínica provisional por una comezón en su cuerpo. Después de tomar medicamento contra la alergia, la picazón desapareció. Un mes después, cuando le realizaban un ultrasonido para conocer el sexo de su bebé, la doctora le mostró que la cabeza era más pequeña de lo normal. El niño nació el nueve de marzo de 2017 y le diagnosticaron microcefalia, pero fue hasta marzo de 2018 que en el hospital La Mascota, en Managua, le comunicaron que había sido víctima de Zika.


Mercedes Sotelo Mendieta es una joven de piel trigueña, de 28 años, que vive junto a sus padres en una humilde vivienda en el barrio Carolina Calero del municipio de Ciudad Sandino, ubicado a 12.5 kilómetros al oeste de Managua. Es madre soltera y dejó de trabajar en la zona franca, cerca de su comunidad, para dedicarle todo su tiempo a su hijo: ¿quién va a cuidar mejor a un hijo que su propia madre?, se pregunta ella, quien también se responde: es mi hijo y tengo que tener toda la paciencia del mundo para él.


Recuerda que los médicos le avisaron mucho antes de que estuviera embarazada, que no era posible quedar en ese estado, sin embargo, cuando se enteró que tenía un mes de embarazo, en agosto de 2016, después de hacerse el examen de sangre en una clínica, fue uno de los días de mayor alegría en su vida: “Yo no podía tener hijos, y él (Dios) me lo dio a su debido tiempo. Es mi primer milagro, adoro a mi hijo, tal y como Dios me lo mandó”, dice la madre.


Jefry Varela
Jefry Varela Sotelo ha mostrado síntomas de mejoría, después que médicos y especialistas del equipo multidisciplinario del Hospital Primario de Ciudad Sandino le atendiera y le brindara atención médica y sistemática. ©UNICEF/2018/García

Los sueños de una madre


Han pasado 22 meses desde que nació Jefry Varela Sotelo, un niño de piel blanca y cabello largo color castaño claro. Él es el primer y único hijo de Mercedes, quien se aferra a su fe cristiana para que su bebé desarrolle diversas habilidades, con el apoyo de los médicos y especialistas del equipo multidisciplinario del Hospital Primario de Ciudad Sandino, que precisamente está a cargo de la atención del programa de vigilancia y monitoreo para niñas y niños nacidos de madres que fueron expuestas al virus Zika.


“Lo he soñado y así como lo he soñado así va a ser, porque dice que lo que sale de tu boca será juzgado, y yo veo a mi hijo de aquí a cinco años corriendo, dije que iba a ser un predicador, un pastor, a veces el diablo se quiere aprovechar de eso, pero no hay que dejarlo que tenga esa puerta abierta, porque si uno pierde la esperanza está perdiendo todo, y la esperanza es lo que menos se tiene que perder”, dice con voz firme Mercedes.


El apoyo familiar


El médico pediatra, Jaime Dávila, es parte del equipo multidisciplinario del hospital Primario de Ciudad Sandino que da seguimiento desde hace un año a Jefry y su familia. El galeno destaca el aporte que ha significado para el niño el apoyo de la familia: “nosotros estamos conscientes de que el entorno familiar, la dedicación enorme que hemos encontrado en la mamá de Jefry, doña Mercedes, en su familia, son elementos fundamentales en la recuperación en todos los esfuerzos de rehabilitación”.


Por su parte, Fátima Ortega, fisioterapeuta y también parte del equipo multidisciplinario del hospital, explica que, en la actualidad, Jefry ha mostrado avances en su desarrollo psicomotor y cognitivo. Cuando lo empezaron a atender, el niño tenía reacciones como de un bebé recién nacido, ahora tiene reflejos de un niño de 4 meses de edad. Por ejemplo, puede controlar más su cuello, puede flexionar sus manitas, sigue los sonidos, reconoce a la mamá y su familia.


“Le he mirado mejoría, él no abría sus manitos como las abre hoy, solo mantenía a puño cerrado, él no miraba al lado derecho, solo al lado izquierda, varias cosas le he mirado cambios, ellos me dicen que lo ponga boca abajo, pero este chavalito es bien llorón”, dice entre risas Mercedes, la mamá de Jefry.


Abuelos de Jefry
Al centro Mercedes Sotelo Mendieta, cargando a su hijo, Jefry Varela Sotelo. A los lados la mamá y papá de Mercedes, quienes han sido su apoyo familiar desde que nació el niño, afectado por el virus del Zika. Foto

Técnicas para estimular


La fisioterapeuta explica que en la atención brindada a Jefry es dos veces por semana en el hospital y se han aplicado técnicas de facilitación y de inhibición, es decir, metodologías que contribuyen a la estimulación neurosensorial y temprana para desarrollar todos los sentidos, de forma integral, con el propósito de que el niño, con el apoyo de la familia, desarrolle habilidades motrices.


Estas técnicas fueron incorporadas en un plan de intervención fisioterapéutico para dar estimulación temprana a Jefry, para promover los sentidos visuales, auditivos, sensoriales, todo lo relacionado al tacto y movimientos. Este plan es desarrollado por el hospital Primario de Ciudad Sandino y la familia del niño.


De igual forma, la especialista en fisioterapia indicó que el Ministerio de Educación en el municipio de Ciudad Sandino ya tiene referencia de Jefry, con la intención de que también le brinden atención y contribuya al desarrollo de habilidades cognitivas a través de la atención a la infancia.


Dr. Jaime Dávila
Jaime Dávila, médico pediatra y forma parte del equipo multidisciplinario del hospital Primario de Ciudad Sandino que atiene al niño Jefry Varela. ©UNICEF/2018/García

“Nos sentimos orgullosos de la oportunidad de atender a niños que como Jefry que resultaron desafortunadamente afectados por enfermedades como esta, pero que siempre representan para nosotros una motivación más para realizar cada día mejor nuestro trabajo. Invitamos a las personas, invitamos a las organizaciones que generosamente muestran su interés en acompañarnos en toda ayuda posible para la atención de niños como Jefry”, dijo Jaime Dávila, médico pediatra hospital Primario de Ciudad Sandino.


Maria Delia Espinoza, oficial de salud de UNICEF Nicaragua, señaló que a través de la Guía Práctica Clínica para la Atención a la Embarazada y Vigilancia del Síndrome Congénito Zika (SCZ) se logró capacitar y organizar en equipos multidisciplinarios al personal de salud, que incluye pediatras, fisiatras, neurólogos, ginecobstetras, otorrinolaringólogos y oftalmólogos para el seguimiento de las niñas y los niños con antecedentes Zika. Estos equipos han podido brindar atención integral al 70 por ciento de las niñas y los niños nacidos de madres con sospecha de ZIKA, con énfasis en los más afectados.


Actualmente, UNICEF ha finalizado de preparar una guía de Cuidados y Apoyo para las familias, así como materiales educativos para fortalecer la consejería en los hogares.