Hazell Ortega, de 16 años, logró graduarse como albañil y fontanera, ©UNICEF Nicaragua-2016/A.Jirón
21 de Octubre de 2016

Por Anielka Jirón. “Tuve a mi hija grave en el hospital, pasé necesidades económicas, perdí clases y trabajé hasta la medianoche para ponerme al día. Nadie conoce mi vida, pero yo me prometí a mí misma salir adelante”, comenta entre lágrimas y risas, Hazell Ortega, de 16 años. Ella, no contuvo la emoción en uno de los días más importante de su vida, su graduación como albañil y fontanera, al recordar que tuvo varios intentos de salirse del curso.


Con el rostro lleno de emoción expresó, “lloro de alegría, porque aquí estoy. Aquí estoy, feliz. Vencí muchos obstáculos, y a pesar de eso, le sigo sonriendo a la vida” expresó Hazell envuelta en una mezcla de sentimientos.


Su autodeterminación y espíritu de superación, fueron claves para ser una de las 11 adolescentes mujeres que se graduaron del curso vocacional de Albañilería y Fontanería con enfoque de Cambio Climático, impulsado por el Gobierno Regional de la Costa Caribe Sur (GRACCS) y el Instituto Nacional Tecnológico (INATEC) con el apoyo técnico y financiero del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF. “Cuando entré al curso yo estaba bien, pero uno nunca sabe en el momento que los problemas llegan. A pesar de eso, nunca me he dejado caer, porque yo quería seguir estudiando” enfatizó la adolescente madre.


A sus 15 años, asumió la maternidad sin su pareja, y durante este tiempo ha contado únicamente con el apoyo de sus padres. “Hay muchas madres solteras, que no tienen apoyo, no tienen recursos económicos y que tienen que trabajar y cuidar a sus hijos solas. Y yo, por qué no iba a poder”, pregunta que ella se responde.


La administración del tiempo para estudiar, trabajar y ser madre, fue otro reto superado para la adolescente participante del curso. “Los días que no asistía a clases, era porque estaba trabajando, y para no perder clases trabajaba los sábados. Cuando llegaba a la casa tenía que cuidar a mi hija y nunca tuve descanso. Y un día le dije a mi mamá, ya no aguanto, me voy a salir, pero mi hija fue mi motivación” reflexionó Hazell.


Hazell guerrera
Hazell Ortega, de 16 años, superó todos los obstáculos y se graduó del V curso vocacional de Albañilería y Fontanería con enfoque de Cambio Climático. ©UNICEF Nicaragua-2016/A.Jirón

Establecer nuevas relaciones con los otros adolescentes y los docentes, al principio la llenaron de inseguridades y desanimo. “Fue difícil, porque es gente nueva, no sabes si les vas a caer bien o mal, pero poco a poco hice amistad con ellos. Ahora me preguntan por qué siempre te estás riendo y yo les digo es que quiero contagiarlos de mi felicidad y positivismo”, explica con una sonrisa contagiosa.


Hazell, asegura que todas las personas tenemos la capacidad de transformar los obstáculos en oportunidades para superarnos a como lo hizo ella. El apoyo incondicional de sus padres, el amor de su hija, la comprensión de los docentes y el cariño de sus amigos y amigas, continuarán siendo sus recursos para cumplir su próxima meta, ser una gran empresaria de Bluefields.


adolescente trabajando
Hazell Ortega, durante el proceso de construcción de las obras en la escuela Barbie Enrique. ©UNICEF Nicaragua-2016/A.Jirón

“A pesar de todo lo que enfrenté, puede. Ahora no le tengo miedo a nada”, finalizó la adolescente, quien espera alcanzar su meta.


De este V curso de Albañilería y Fontanería con énfasis en Cambio Climático se graduaron 29 adolescentes, 10 mujeres y 19 varones, que se encontraban en situación de riesgo social y con rezago escolar de los municipios de La Desembocadura del Río Grande, El Tortuguero, Laguna de Perlas, La Cruz de Río Grande y las comunidades rurales de Bluefields, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur (RACCS).