Francisco, es un participante del taller sobre masculinidad y prevención de violencia, desarrollado por la OTSSPA, el Juzgado Penal de Adolescentes de Bluefields en coordinación con la Dirección de Asuntos Juveniles de la Policía Nacional. ©UNICEF Nicaragua-2016/ O. Moraga
19 de Abril de 2016

Por Olga Moraga A. Estuvo preso por 15 días por un robo. “Existen muchos jóvenes que hemos crecido en un momento difícil y queremos cosas rápidamente que nos obliga a veces a hacer cosas que no son correctas. Yo nunca pensé que yo iba a pasar por esto”, quien así reflexiona es Francisco (nombre ficticio para proteger su identidad) joven de 19 años de edad y padre de dos hijos, originario de la ciudad de Bluefields.


Para Francisco 15 días en la cárcel fueron suficientes para valorar la libertad. Ahora está cumpliendo su condena con la ciudad por cárcel y cada lunes debe presentarse para firmar en el Juzgado.


Francisco es uno de 35 adolescentes y jóvenes que participaron en un taller sobre masculinidad y prevención de violencia, desarrollado por la Oficina Técnica para el Seguimiento del Sistema Penal de Adolescentes (OTSSPA), el Juzgado Penal de Adolescentes de Bluefields en coordinación con la Dirección de Asuntos Juveniles de la Policía Nacional.


UNICEF apoya esta iniciativa a través del programa Fin de la Violencia a través de la Corte Suprema de Justicia y la Dirección de Asuntos Juveniles de la Policía Nacional. Programa que ha desarrollado instrumentos de apoyo para los grupos multidisciplinarios de los Juzgados Penales de Adolescentes y OTSSPA para trabajar la reinserción de los adolescentes con problemas conductuales a fin de que se incorporen a la sociedad.


Francisco agradece todo el apoyo del equipo multidisciplinario (psicólogos y sociólogos) de la Oficina Técnica para el Seguimiento del Sistema Penal de Adolescentes (OTSSPA) y el Juzgado Penal de Adolescentes de Bluefields. Tengo muy alta mi estima y sé que aunque cometí este delito, soy capaz de alcanzar mis metas que ahora tengo. Antes ni pensaba en ellas”, reflexiona el joven.


Francisco
Francisco recibe el apoyo del equipo multidisciplinario (psicólogos y sociólogos) de la OTSSPA y el Juzgado Penal de Adolescentes de Bluefields. ©UNICEF Nicaragua-2015/ O. Moraga.©UNICEF Nicaragua-2016/O.Moraga

“Esos quince días en la cárcel me hizo valorar muchas cosas, desde la comodidad de dormir en una cama porque yo tenía que dormir en una hamaca en un cuarto como de 3 mts. cuadrados, le llaman la cárcel del perro. Allí estábamos 20 personas en hamacas colgadas una encima de otra, mis hijos, el amor de mi familia. Nunca me imaginé que yo me iba a ver involucrado en un delito”, dijo con mucha vergüenza.


El joven ha retomado los estudios y cursa su 5to. año de secundaria. Su máxima aspiración es estudiar diseño gráfico y darles todo lo necesario a sus hijos para que sean hombres de bien.