Roxana Pastrana ©UNICEF Nicaragua/2015/M. García Terán
7 de Agosto de 2015

Por Marta García Terán y Wanda Obando.- Roxana Pastrana tiene 19 años y vive en el barrio Santa Rosa en Bluefields, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur (RACCS) de Nicaragua. Roxana me recibe en el porche de su casa y, sentada en una mecedora, escucha mis preguntas. April, su hija de 3 años se acaba de levantar y reclama su espacio en el regazo de su madre mientras nos mira adormilada aún.


Nunca había pensado que yo iba a estudiar fontanería o albañilería” comenta esta joven haciendo referencia al Curso de Formación Vocacional en Agua y Saneamiento con enfoque de cambio climático dirigido a adolescentes de 2 meses de duración que realizó a finales de 2014, realizado a través de la Dirección Regional de Agua, Saneamiento e Higiene del Gobierno de la RACCS e INATEC, con el apoyo técnico y financiero de Fondo de las Naciones para la Infancia UNICEF.


“Mi papá se enteró del curso y me dijo que aplicara” comenta Roxana y dice que su mamá también le alentaba a ir y aprender. Roxana explica que los primeros días se sintió bien con las clases prácticas en las que aprendía a cómo excavar pozos, hacer tanques de agua, ubicar inodoros, etc. “No sólo los hombres pueden hacer eso” remarca esta joven, y explica que al inicio sus compañeros varones decían que las chavalas que estaban asistiendo a las capacitaciones no iban a poder. Pero pudieron y Roxana es un ejemplo de ello.


“Demostré que yo no era delicadita” explica Roxana haciendo referencia a que agarraba las herramientas y se ensuciaba mientras aprendía “me gustó mucho aprender a hacer pozos”. Roxana reflexiona sobre que le gustaría trabajar aplicando los conocimientos de fontanería y albañilería adquiridos, “pero no tengo mucha práctica más allá de la formación” dice y me cuenta que aún conserva el kit de herramientas que les entregaron en diciembre de 2014 junto a su diploma de egresada, con el que se pretendía que comenzaran a realizar trabajos de albañilería y fontanería en sus comunidades. “Utilizo las herramientas para hacer pequeños arreglos en la casa” explica.


April decide que es tiempo de regresar dentro de la casa mientras su madre y yo hablamos del futuro. Roxana ha comenzado a estudiar la carrera técnica superior en topografía, en la Bluefields, Indian and Caribbean University (BICU) “Estudio los domingos, estoy buscando trabajo para los días de la semana” comenta y me explica que son 3 años de estudio, pero tiene esperanza de poder ejercer como topógrafa “porque no hay topógrafos en Bluefields y además estas herramientas del curso me sirven también”.


El Curso de Formación Vocacional en Agua y Saneamiento con enfoque de Cambio Climático consta de 230 horas impartidas en seis semanas. En Bluefields 39 adolescentes con rezago escolar, entre ellos 12 mujeres, algunas de ellas madres como la propia Roxana, aprendieron técnicas de albañilería y fontanería además de desarrollar competencias sociales que facilitan su capacidad para expresar sus propios sentimientos, necesidades y opiniones, permitiéndoles alcanzar bienestar personal e interactuar de manera exitosa con su ambiente, de manera que consiguen una mayor integración social positiva.


Cuando Roxana ingresó al curso se mostraba un poco huraña y agresiva con sus compañeros, era dada a los juegos de mano – con deseos de mostrar su fuerza al resto de participantes. No se mostraba interesada en expresar sus emociones. No hablaba de su hija, y al preguntarle por ella, no decía mucho, se limitaba a un “está con mi mamá”. Con el pasar de los días esa Roxana agresiva se fue haciendo más comunicativa y sonriente, e incluso llevó a su mamá y a April a que conocieran a las y los compañeros del curso.


Me gustaron las sesiones con la psicóloga, porque me daba consejos, podía hablar con ella y esto es importante para la salud mental” explica Roxana y me confiesa que esta formación la permitió madurar “no soy la misma” dice Roxana, “la vida nos es vagar” reflexiona.


Como resultado de esta estrategia desarrollada desde el 2013 en la Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACCN) y a partir del 2014 en la RACCS, se han formado en Puerto Cabezas un total de 58 adolescentes (25 mujeres y 33 varones) y en Bluefields, 39 adolescentes (12 mujeres y 27 varones) con una inversión aproximada de USD 78,000.00.