Puerto Cabezas: Coca Celina Tuckler (17) adolescente egresada del Curso de formación vocacional en agua y saneamiento. © UNICEF/NICARAGUA – 2013/O. Moraga
15 de Mayo de 2014

Por Wanda Obando / Olga Moraga.- “Debes de cortar los alambres de amarre antes, pásame la llave y ese alambre, yo les voy a ayudar” indica Cora a Wesley, quien junto con Ronney Jason y Elton integran un equipo de cinco adolescentes que han sido contratados por la familia Limbor Bucardo en el Barrio Nueva Jerusalén de Puerto Cabezas, para que les construyan su servicio sanitario domiciliar.


Estos adolescentes son parte del grupo de 34 adolescentes en situación de exclusión que egresaron del Curso de formación vocacional en agua y saneamiento que concluyó en Septiembre del año pasado el cual fue financiado por UNICEF y UNILEVER.


Cora Celina Tuckler Medrano es una adolescentes de 17 años, la quinta de los siete hijos de Cleto Tuckler y Ana Medrano. Cora, desde que salió del curso buscó trabajo, su primer encuentro con el mundo laboral fue un poco frustrante. “Cerca de mi casa miré que estaba un vecino que trabaja como maestro de obra iniciando la construcción de una casa. Entonces yo dije voy a solicitarle trabajo porque eso que él está haciendo es lo que yo aprendí en el curso y así puedo ganar algo de dinero y puedo practicar. Como mi papá siempre me apoya, le conté lo que pensaba hacer y él me dijo: no creas que será fácil que te den trabajo así por así, yo te voy a acompañar a hablar con el maestro de obra. Al día siguiente fuimos y mi papá le dijo que yo habían llevado un curso de albañilería y fontanería. Le mostramos el diploma y la carta de recomendación porque fui alumna destacada del curso. Sin embargo, el señor dijo que ese trabajo no era para mujeres y que él quería ayudantes con experiencia, y no me dio el trabajo. Yo me vine triste para mi casa y me sentí muy mal. Pero a los días vinieron los chavalos (adolescentes que tomaron también el curso) a buscarme para decirme que la ONG Water Aid nos iba a contratar para hacer unas construcciones de letrinas y me alegré de nuevo. Pero es difícil que aquí le den trabajo en la construcción por ser mujer.”


“Los trabajos que hemos conseguido, ha sido por el apoyo de Water Aid, la Alcaldía y UNICEF que no nos han dejado solos. En este trabajo que estoy ahora, soy la “supervisora” y me pagan C$ 200.00 al día ($7 dólares). Mi trabajo es ver que se cumpla con las cantidades de materiales a mezclar, que las cosas se hagan bien y ahí estoy chequeando lo que hacen. Y si puedo como ahorita, me pongo a ayudarles porque a veces estos chavalos no hacen bien las cosas. Este trabajo que estamos haciendo es para un muchacho que trabaja en la ONG Pana – Pana, que ha visto el trabajo que hacemos y confía en nosotros.”


“Este trabajo lo vamos a concluir como en dos semanas, unos diez días, así está contratado y después vamos para el Barrio Telma Morales a hacer otro trabajito, y así vamos a ir saliendo adelante. Esperamos que los vecinos que viven aquí cerca también conozcan nuestro trabajo y cuando necesiten hacer sus construcciones nos busquen”.


Cora este año se ha reintegrado a la escuela, donde cursa el V año de secundaria en la modalidad sabatina en la Escuela Feliciano David Castro, de Bilwi en la Región Autónoma del Atlántico Norte de Nicaragua y quien espera bachillerarse para después continuar sus estudios de Ingeniería.