Una madre saludable, un parto en condiciones de seguridad, cuidados esenciales para el recién nacido, una familia amorosa y una higiene adecuada en el hogar son factores que favorecen enormemente la salud y la supervivencia del recién nacido. ©UNICEF/Nicaragua-2007/H. Salazar
1 de Enero de 2013

El Ministerio de Salud (MINSA), empezó a implementar el Modelo de Salud Familiar y Comunitario (MOSAFC) en 2007, mediante el cual se transformó el enfoque de la atención a las familias, haciendo énfasis en la promoción de la salud y prevención de enfermedades.


El MOSAFC amplía la cobertura de atención en salud y establece alianzas con la red comunitaria. A través de este modelo se implementan acciones con mayor efectividad para incidir en la disminución de la morbi-mortalidad materna e infantil y la oferta de servicios de salud reproductiva de buena calidad, atención prenatal, atención del parto por el personal de salud calificado y acceso a servicios obstétricos de emergencia. Estas acciones forman parte del aporte sectorial al Programa Amor para los más Chiquitos y Chiquitas, en el que el la mujer embarazada y el niño y niña menor de 24 meses, son prioridad.


El Grupo Interagencial de Naciones Unidas para Estimaciones de Mortalidad Infantil estimó que la tasa de mortalidad en menores de 5 años descendió de 32.4 por 1000 nacidos vivos 2006 a 25.6 por 1.000 nacidos vivos en 2011. La mortalidad en menores de 1 año descendió de 26.8 a 21.6, mientras la mortalidad neonatal ha reducido de 15 a 12.5 por 1000 nacidos vivos en el mismo periodo (UN Inter-agency Group for Child Mortality Estimation, IGME 2012).


Inmunización y lactancia materna reducen mortalidad infantil


Esta reducción progresiva de la mortalidad de lactantes y niños menores de cinco años están asociados con el aumento de la cobertura de inmunización, programas de saneamiento, promoción de la lactancia materna y control de enfermedades. Además, este comportamiento presentado por la mortalidad neonatal está asociada a atención prenatal, cobertura y calidad de la respuesta institucional del parto.


De acuerdo a resultados del Programa de Monitoreo Conjunto (UNICEF-OMS), en Nicaragua se estima una cobertura del servicio de agua potable de 85 por ciento y 52 por ciento de servicios de saneamiento en el 2008. La cobertura de agua potable para la población del área urbana es de 98 por ciento, porcentaje que disminuye a 68 por ciento en el área rural.


La alta dispersión de la población en la zona rural es uno de los principales factores que afecta la cobertura de este servicio. El cálculo, para ese mismo año, en saneamiento para los habitantes de las zonas urbanas era de 68 por ciento y 37 por ciento de la población rural.


Mortalidad materna


De acuerdo a los registros del MINSA, la razón de mortalidad materna ha disminuido de 92 muertes maternas por cada 100 mil nacidos vivos en 2006 a 59.8 muertes maternas por cada 100 mil nacidos vivos en 2009. Se estima que las causas principales de las muertes maternas se deben principalmente a hemorragias post parto (29.6 por ciento), trastornos hipertensivos en el embarazo, parto y puerperio (18.3 por ciento) y otras afecciones obstétricas no clasificadas (22.5 por ciento)


La reducción de la mortalidad materna es un resultado del aumento de la cobertura de atención prenatal, que pasó de 89.6 por ciento en 2006 a 92.6 por ciento en 2010, el incremento del parto institucional y estrategias comunitarias (como el Plan Parto y las Casas Maternas) implementadas en comunidades dispersas y de difícil acceso. El número de casas maternas aumentó de 50 en el 2006 a 89 en el 2009, las que en su mayoría cuentan con apoyo económico del Ministerio de Salud.


VIH en la niñez y adolescencia

La incidencia del VIH ha experimentado un aumento acelerado a partir del año 2003, ya que pasó de 4.1 por 100 mil habitantes a 32.3 por 100 mil habitantes en el 2012. Así mismo se calcula que el promedio de infecciones diarias en el 2000 era 0.3 mientras en el 2009, cifra que subió a 3 personas por día.


Los departamentos que han presentado mayor incidencia de VIH al promedio nacional en en 2012 son Managua, Chinandega, Masaya, RAAN y RAAS. La transmisión de VIH está ocurriendo principalmente a través de relaciones sexuales con predominio de personas heterosexuales (92 por ciento),hecho que generalmente se acompaña de un incremento de la transmisión de mujeres embarazadas a sus hijos.


La incidencia del VIH en jóvenes de 15 a 24 años fue de 2.7 por ciento; aunque la epidemia está afectando principalmente a personas entre 20 y 34 años, se está desplazando rápidamente hacia los adolescentes. Un estudio de comportamiento y prevalencia de VIH en adolescentes realizado en el año 2012 reveló una tasa de 0.80 por ciento. En el 2006, los adolescentes entre 15 y 19 años representaron el 6.8 por ciento de nuevas infecciones por VIH, mientras que en el 2012 alcanzó por ciento. El 60 por ciento de los nuevos casos en adolescentes de 15 a 19 años ocurrieron en mujeres.


El país ha experimentado un aumento en el acceso a antirretrovirales en adultos a partir de 2003, cuando el Fondo Mundial aprobó la primera subvención de fondos. La proporción de la población de 15 años y más con infección avanzada por el VIH que recibe terapia antirretroviral pasó de 43.9 por ciento en 2006 a 74 por ciento en 2012.


Sin embargo, el acceso a tratamiento de niñas, niños y adolescentes con VIH ha mejorado más lentamente. El porcentaje de embarazadas con VIH que recibió fármacos antirretrovirales para reducir el riesgo de transmisión materno infantil aumentó de 16.4 por ciento en 2006 a 84.5 en 2012. La tasa de transmisión materna infantil pasó de 38.5 por ciento en 2006 a 4.3 por ciento en 2012.


A finales de 2012 el 71 por ciento, el 87 por ciento de niñas, niños y adolescentes (0-17 años) atendidos por VIH, continuaba con vida y en tratamiento, luego de 12 meses de haberlo iniciado. El 90% de la niñez expuesta tuvo acceso al diagnóstico del VIH, de ellos el 55 por ciento con ADN Proviral (técnica con papel filtro) a las 4 semanas y 3 meses después del nacimiento de acuerdo al protocolo clínico, mientras este porcentaje sólo alcanzó el 25 por ciento en el 2008.


Brechas


Aún con los avances anteriores, la atención a niñez vulnerable a causa del sida, incluyendo huérfanos, continúa siendo una de las debilidades en la respuesta nacional a la epidemia.


Acceso a prueba de VIH en el 100 por ciento de la niñez expuesta a los 4 semanas de vida y al tercer mes de nacimiento.


Prevención primaria en adolescentes con acceso a consejería y prueba de VIH dando el un alarmante tasa de embarazos en adolescentes y el incremento de las relaciones sexuales antes de los 15 años (14 por ciento en 2010 a 25 por ciento en 2011).