El acceso a la educación es similar entre niñas y niños durante los primeros años de escuela. A partir de la secundaria se observa mayor acceso y permanencia de mujeres en la escuela. ©UNICEF/Nicaragua-2009/M. Ruiz
1 de Enero de 2013

Durante los últimos tres años, dos eventos centrales han dinamizado la situación educativa de Nicaragua:


a) La campaña de alfabetización, que ha reducido el analfabetismo al 3.4 por ciento a nivel nacional.
b) La política de gratuidad de la educación, que ha permitido el incremento en todos los indicadores de acceso.


Además se ha incrementado la cobertura de educación inicial de 55.3 por ciento en 2007 a 56.1 por ciento en 2010; también durante el período 2006 – 2010, la matrícula de educación primaria se incrementó moderadamente.


La tasa neta de escolarización primaria aumentó de 86.4 por ciento en 2006 a 92.8 por ciento en 2010. De acuerdo a los datos del Ministerio de Educación (MINED), el porcentaje de niñas y niños que comienzan el primer grado y alcanzan el quinto grado es de 45.2 por ciento, mientras que solo el 43 por ciento de los matriculados en primer grado están llegando al sexto grado de primaria.


En 2009 la repitencia escolar en primaria fue 10.5 por ciento, siendo el mayor porcentaje en el primer grado, el que representa el 44 por ciento del total de repitentes de primaria. En cambio la deserción en primaria disminuyó de 12.4 por ciento en 2007 a 9.5 por ciento en 2009, mientras que en preescolar se ha mantenido en un 14 por ciento. El MINED ha empleado el alimento escolar como una estrategia para retener a la mayor cantidad de niñas, niños y adolescentes en las aulas de clase, tanto en preescolar como primaria.


El análisis comparativo de las pruebas nacionales estandarizadas de español y matemáticas en 2002 y 2006, muestra un deterioro en los resultados obtenidos por los estudiantes en matemáticas; mientras que en español hubo una ligera mejoría en tercer grado y en sexto grado se mantuvo invariable. Esto ubica, a los estudiantes de estos grados,en el nivel básico tanto en español como en matemáticas.


A nivel general más del 65 por ciento de los estudiantes nicaragüenses se sitúa en nivel básico, es decir que apenas logran los conocimientos mínimos requeridos, según estándares internacionales definidos para los niveles respectivos.


Según los registros del MINED, la matrícula en centros de educación especial se incrementó 0.8 por ciento durante el período 2006 – 2007, al pasar de tres mil 414 niñas, niños y adolescentes matriculados en el primer año a tres mil 441 en 2007, de los cuales el 43.7 por ciento estaba conformado por mujeres. El 23.9 por ciento de la población que demanda educación especial estaba siendo atendida en centros de “atención comunitaria”.


Durante los últimos tres años, la matrícula escolar de niñas y niños con discapacidad se ha incrementado como producto de la política de integración promovida por el MINED con el concurso de la sociedad civil. De tres mil 441 niñas y niños matriculados en 2007 se pasó a más de diez mil 800 niños y niñas en aulas regulares en 2009.


El acceso a la educación es similar entre niñas y niños durante los primeros años de escuela. A partir de la secundaria se observa mayor acceso y permanencia de mujeres en la escuela (110 mujeres por cada 100 hombres en educación secundaria en 2008). En quinto año de secundaria el 7 por ciento en hombres abandona sus estudios y el 3.6 por ciento son mujeres.


La desigualdad de la permanencia en la educación entre hombres y mujeres está asociada con problemas de infraestructura comunitaria, como falta de agua en las comunidades, problemas económicos y culturales, los que muchas veces los induce a insertarse en el mercado laboral aún sin haber alcanzado la edad mínima establecida en la legislación laboral.


De acuerdo a resultados de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil y Adolescencia 2005, el 48.4 por ciento de niños y niñas abandonan la escuela por problemas económicos (50.8 por ciento de los niños y el 40.6 por ciento de las niñas), 27.3 por ciento por problemas culturales, porque no les gusta la escuela o porque ayuda en tareas domésticas del hogar como por ejemplo el traslado de agua para el consumo.