Actualmente Nicaragua no cuenta con estudios que permitan identificar la situación de niñez vulnerable, así como los factores que refuerzan la exclusión y vulnerabilidad de niñez y adolescencia. ©UNICEF/Nicaragua-2012/M. Dormino.
1 de Enero de 2013

Actualmente Nicaragua cuenta con algunos estudios que permiten identificar la situación de niñez y adolescencia vulnerables, así como los factores que refuerzan situaciones de exclusión y vulnerabilidad.


El Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez (Mifamilia) estimó a principios de 2009, como línea de base del Programa Amor, que existen unos cinco mil niñas, niños y adolescentes en las calles; 1.000 en riesgo social con madres y padres privados de libertad o migrantes; 4.500 niños y niñas menores de 6 años en riesgo social en el área urbana y semi urbana y 87.000 niñas y niños en situación de pobreza en el área rural, que requieren de cuidados profesionales para su crecimiento y desarrollo.


También existen unos 3.000 mil niñas, niños y adolescentes internados en centros de protección, que no tienen definida su situación socio legal; unos mil discapacitados en riesgo social y que requieren cuidados de salud especial; 20.000 en riesgo social que no están inscritos en el Registro del Estado Civil de las Personas, y alrededor de 3.000 entre 5 y 17 años que están trabajando y se encuentran en situación de riesgo.


En el 2009 se creó el Sistema Nacional para el Bienestar Social (SNBS), dirigido por la Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía para el Desarrollo Social. La misión del SNBS es avanzar de forma efectiva en la restitución de los derechos de los nicaragüenses, priorizando a la familia, la niñez, las mujeres, las comunidades indígenas y afro-descendientes, la juventud, los adultos mayores y las personas con discapacidad.


Violencia contra la niñez y adolescencia
El Estudio Nacional sobre la Situación de Violencia contra la Niñez y la Adolescencia en Nicaragua (2005) señaló los siguientes hallazgos que continúan teniendo vigencia en el país: influencia de la pobreza, desempleo, migración, marginación social y patrones culturales como factores de desintegración o debilitamiento de las familias; persistencia de tolerancia social a la violencia, prevaleciendo actitudes y prácticas sustentadas en prejuicios y mitos que fomentan la violencia física, psicológica o sexual contra niños, niñas y adolescentes, en la casa, escuela, instituciones; la familia no representa, en muchos casos, un entorno seguro para los niñas, niños y adolescentes sino que es identificada como espacio de aprendizaje y socialización de la violencia; en todos los niveles de educación prevalecen formas de violencia física y verbal como método educativo; muchas niñas, niños y adolescentes consideran la represión a la opinión y expresión como forma de violencia y actitud discriminatoria.


La violencia intrafamiliar y sexual es la segunda causa de atención médico legal en Nicaragua. En el año 2012 la Policía Nacional registró 32,056 denuncias por violencia hacia las mujeres, niños, niñas y adolescentes. Los delitos de violencia física y psicológica con el 15% de incidencia y con un incremento del 34% con relación al 2011. El 27% corresponde al abuso sexual, incrementado en un del 10% en relación al período 2011. El 23% corresponde al delito de violaciones a menores de 14 años de edad, incrementado en un 10% con relación al 2011. El 77% de los delitos se cometieron en la casa de habitación, siendo este lugar el menos seguro. El 41% de los delitos fueron cometidos a mujeres amas de casa y el 18% a estudiantes, incrementado en un 11% con relación al 2011.


Según el estudio de fiscalización que hiciera la PDDH en 2008 las estadísticas de explotación sexual comercial, son parcialmente registradas y conocidas en Nicaragua. Según la oficina de Auxilio Judicial de la Policía Nacional, en el año 2012 se investigó 29 casos de trata de personas, de los cuales lograron 14 sentencias condenatorias, se investigaron a 70 personas y se rescataron a 61 víctimas

Pese a los avances normativos, institucionales y políticos es necesario hacer mayores esfuerzos para incrementar la prevención de violencia en sus distintas manifestaciones, la promoción de valores para una cultura de paz, y la participación activa de niñas, niños y adolescentes en acciones de prevención, respuesta y mayor vigilancia familiar y comunitaria.


Registro civil
Estimaciones realizadas a partir de los resultados del VIII Censo de Población y IV de Vivienda (INEC 2005), aproximadamente el 19% por ciento de los niños no son inscritos al nacer. A través de acciones coordinadas entre instituciones del gobierno (Ministerio de la Familia, Ministerio de Salud, Consejo Supremo Electoral, alcaldías municipales) y organizaciones especializadas en derechos de la niñez, principalmente el Centro de Derechos Humanos y Autonómicos de la Costa Atlántica.


Trabajo infantil
Los resultados de la Encuesta Nacional (ENTIA) muestran que en Nicaragua aproximadamente el 13.2 por ciento de la población comprendida entre los 5 a los 17 años se encontraba en trabajando activamente y que 7 de cada 10 niños y adolescentes trabajadores son hombres. La encuesta no recoge las actividades que realizan las niñas y las adolescentes femeninas dentro de sus hogares. Las niñas, niños y adolescentes están trabajando en todas las ramas de la economía sin excepción. El 36 por ciento de trabajadores infantiles está en el rango de 5 a 13 años, por debajo de la edad mínima de admisión al empleo.


Impacto de la migración en la niñez
Se estima que existen alrededor de 720,000 nicaragüenses en el exterior, de los que casi la cuarta parte son niñas, niños y adolescentes entre 0 y 17 años (24.5 por ciento). Según la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil de Adolescentes - ENTIA 2005 el 7.2 por ciento de los migrantes eran menores de 13 años, mientras el 17.3 por ciento pertenecían al grupo de edades de 13 a 17 años. Se necesita fortalecer la coordinación de las instituciones involucradas en la respuesta a las familias con migrantes, para disminuir los niveles de vulnerabilidad de los que dependen las mismas.